jueves, 8 de julio de 2010

La Incurvación y la Rectitud.













Los diferentes conceptos que comprenden el cuerpo teórico de la doma clásica están muy interrelacionados. Tal vez el eje central de todos sea el concepto de equilibrio ya que sin equilibrio, nada se sostiene.


Pero hoy quiero centrarme en el concepto y práctica de la “incurvación” y la “rectitud”, porque están muy relacionados, contrapuestos, y porque la incurvación tiene cierta relación con un tema muy antiguo y muy de moda en los últimos tiempos, me refiero al tema del “Rollkur” o “Hiperflexión de cuello” como prefieren llamarle algunos.


Para ello me gustaría recomendarles el espléndido artículo de Birgit Popp publicado en Topiberian Sport Horses, “Las voces de los caballos”

http://www.topiberian.com/index.php?option=com_content&view=article&id=808%3Agerd-heuschmann-las-voces-de-los-caballos&catid=69%3Atemas-de-doma-clasica&Itemid=1669&lang=es

"Gerd Heuschmann. Las voces de los caballos


01/02/2009 por Birgit Popp



¡Nosotros, todos, somos las voces de los caballos! Deberíamos tomar la palabra de los caballos cuando en las competiciones veamos competir a caballos tensos, cerrados, montados con la fuerza física. Deberíamos levantarnos e irnos. Está en nuestra mano liberar el caballo de este circulo vicioso. Sin embargo sin acciones valientes no saldremos de este camino erróneo en el que se encuentra actualmente el deporte ecuestre de la Doma Clásica.



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En el año 2006 apareció en el mercado un libro que llegó a ser un bestseller, “Tag of War“ (El dedo en la Llaga), que ha sido además el libro de caballos más vendido en los Estados Unidos en el año 2008 y traducido a nueve idiomas, entre ellos al español por la editorial Picobello Publishing.



En diciembre de 2008 se estrenó además la película “Las voces de los caballos“, en edición bilingüe (alemán–inglés), que está basada en el libro, y que intenta recoger lo que el jinete debería saber para cuidar la salud de su caballo. ¡Un DVD obligatorio para jinetes y aficionados al deporte hípico! De una manera fascinante, al utilizar técnicas de animación 3D y en base a presentaciones prácticas y material gráfico de concursos, se nos enseña el funcionamiento de la anatomía, de la biomecánica del caballo, de cómo influye positivamente una postura correcta, adecuada para el caballo y las consecuencias de una posición del cuello demasiado alta, cerrada, baja o enroscada. Quien ha visto la película ya no tiene excusa....



¿Quién es Gerd Heuschmann?



Unos le quieren y otros le odian, lo que está claro es que no deja indiferente a nadie: Gerd Heuschmann es un veterinario de origen alemán que lucha desde hace muchos años por una preparación adecuada y cuidadosa con los caballos, y que se ha convertido en el gurú en contra del “Rollkur“ o como más adelante vino a denominar la FEI, la “hiperflexión“.



La hiperflexión del cuello del caballo es una controversia que viene desde antiguo. Ya entre los clásicos había profesionales a favor de un enroscamiento exagerado del cuello y de una colocación de la cabeza hacía el pecho del caballo como una forma de obtener obediencia y flexibilidad.



En los años setenta fue públicamente criticado el jinete olímpico, Alwin Schockemöhle, por el exagerado uso de las alemanas que colocaban el cuello en un obligado enroscamiento. También le ha tocado la crítica generalizada al final de los ochenta al maestro de los maestros, Uwe Schulten Baumer, si bien a sus alumnas les exigía al mismo tiempo que dejaran que el caballo volviera a estirar una y otra vez el cuello para buscar el filete, porque sólo así se podía mantener la oscilación en el dorso. En la misma línea, la amazona Nicole Uphoff montó a su caballo “Rembrandt” y más adelante Isabell Werth a “Gigolo“. Fue entonces cuando por primera vez se escuchó la palabra “Rollkur“ para referirse a una posición hiperflexionada del cuello del caballo.



Sin embargo iba a ser la holandesa Anky van Grunsven y su marido y entrenador Sjef Janssen quienes se iban a convertir en los máximos exponentes internacionales del uso del “Rollkur”, y de este “hallazgo de la felicidad” que ha encontrado en todo el mundo innumerables seguidores e imitadores, hasta el punto de verse recompensados con medallas de oro y títulos en los cuadrilongos de todo el mundo. (Ver Trofeo Doma Clásica nº 0).



En su momento uno de los adversarios más feroces de la hiperflexión fue nada menos que el múltiple ganador de Olimpiadas, Reiner Klimke. Sin embargo no ha sido el único. Existen muchos jinetes de competición y aficionados a los que les molesta profundamente este método.



Gerd Heuschmann se ha convertido en quien ha dado voz a estos “disidentes” al lograr explicar científicamente lo que muchos intuitivamente habían considerado como erróneo: el caballo, la viva imagen de la libertad y del orgullo, no puede trabajar con la cabeza entre las manos.



Heuschmann, nacido en 1959 en Marktredwitz, Bavaria, estuvo en un contacto continuo con los caballos durante toda su infancia en la finca agraria de sus padres. A los doce años comenzaba ya a participar en competiciones, lo que le iba a llevar a hacer su aprendizaje como “Bereiter“ primero, en el centro Ansbach en Bavaria y más adelante en la escuela alemana de Warendorf, y estudiar veterinaria en la universidad de Munich. Al terminar sus estudios trabajaría como asistente en la clínica quirúrgica de veterinaria de la Facultad de Munich, puesto que dejaría unos años para trabajar para la Federación Ecuestre Alemana, concretamente en el departamento de cría. Actualmente Heuschmann dirige junto con sus socios la clínica Domäne Karthaus en Dülmen y se dedica sobre todo a su amplia labor de comunicación.



Su popularidad se inicia sin embargo en 1998 cuando comenzó su carrera docente en la Escuela Alemana de Equitación de Warendorf, dando clases en el último curso de formación de jinetes y entrenadores (Pferdewirte, Pferdewirtschaftsmeister) donde iba a enfocar todo el temario en la “Anatomía funcional del caballo de silla“. De esta actividad docente rápidamente se desarrolló una actividad internacional, dando seminarios y conferencias por muchos lugares del mundo que ha recogido en su libro “Tag of war”.



La motivación de su trabajo surge de sus propias experiencias como veterinario y jinete. Desde hace más de dos décadas se encuentra enfrentado a los métodos de entrenamiento comúnmente practicados.



“El corazón de la equitación clásica lo forma el caballo física y psíquicamente saludable. Para preservar esta idea ¿dónde están los veterinarios, funcionarios y jueces responsables? Ha llegado la hora de abandonar la actitud devota ante el comercio y de volver a respetar las reglas y principios de la equitación clásica“. Heuschmann admite que él mismo por falta de conocimiento en su propia experiencia llegó a cometer errores: “He podido constatar personalmente que esta forma de equitación sin consideraciones produjo en mis animales daños muy pronto. Entonces me pregunté qué era lo equivocado en mi equitación. Y las respuestas las encontré al estudiar la equitación clásica.”



Heuschmann está convencido que “La equitación clásica es lo opuesto a lo que tenemos que ver hoy día en el deporte. Para poder comprender los fundamentos comprobados por esta equitación tenemos que entender algunos de los fundamentos anatómicos y biomecánicos. Solamente así tendremos la oportunidad de evaluar las a menudo catastróficas consecuencias en el caballo, producidas por una equitación errónea.“



El libro – la película



Respecto a declaraciones drásticas la película supera con creces el libro. Gracias a la animación 3D y a las presentaciones prácticas y las secuencias ilustradas de ejemplos positivos y negativos en el deporte de la competición, la película se vuelve aún más comprensible que la versión impresa. Pero en el libro contamos con un tratamiento más detallado aún sobre los detalles anatómicos y biomecánicos.



Gerd Heuschmann recurre principalmente a los autores del siglo veinte, sin embargo en la película se da la palabra a Heinz Meyer (co-Autor entre otros del libro “Roll-kur“, aparecido también en la editorial Wu-Wei), a Johann Riegler (ex-jinete principal de la Escuela de Viena), Peter Kreinberger (Preparador en el ámbito de la equitación de ocio y monta oeste) y el renombrado hipólogo Hans–Heinrich Isenbart.



Lo que está claro es que ni el libro, ni la película pretenden ser una enseñanza, sino que sirven para aclarar los requisitos biomecánicos y anatómicos, bajo los cuales se realizan las secuencias de movimiento del caballo y las consecuencias de un trabajo preparatorio sin prisas y con miras a la salud del caballo a largo plazo. ¿Cómo hay que trabajar? ¿Cuáles son las consecuencias de trabajar en una posición demasiado elevada con un dorso bloqueado o con una cabeza enroscada entre las manos?. La respuesta es siempre la misma: un dorso rígido.



Los 18 capítulos que podemos elegir en el menú llevan un recordatorio con palabras de Hans – Heinrich Isenbart. En ellos se explican además las secuencias de los pies en los tres aires básicos y el daño que conlleva una utilización de las ayudas de la mano exagerada hasta la destrucción de la secuencia.



El longissimus dorsi



Así queda obvio que la “cuerda cervical” y la musculatura cerca de ello, desde la parte lateral a la crin, llevan biomecánicamente una de las funciones de sostén más importantes. Mientras que el longissimus dorsi no tiene función de sosten sino de movimiento. Pocos jinetes son conscientes de ello.



“Es responsabilidad del jinete posicionar el cuello superior para que el dorso del caballo pueda atraer la tensión positiva necesaria y así que el caballo pueda llevar al jinete sin problema. En el caso de una posición del cuello demasiado alta, el dorso se invertirá y colgará sin tensión hacía abajo, en el caso de la hiperflexión el dorso se tensa demasiado. Entonces el longissimus dorsi no puede cumplir con su papel de músculo de movimiento en el caso de que existan tensiones y aparecerán lesiones.



El maslo



Un índicio muy importante de la existencia de tensiones, que cada vez más parece ser más aceptado por los jueces y jinetes como un hecho sin importancia, es una cola movida constantemente en rotación. Heuschmann subraya la importancia de una postura tranquila de la cola para la preparación correcta de los caballos.



“Reconocemos al caballo libre de tensiones por el péndulo de su maslo. Es el maravilloso indicador para juzgar la descontracción y la elasticidad del caballo. La cola es la parte visible de la columna vertebral y como cualquier otra parte de ella está sujeta a los aductores, la musculatura involuntaria dirigida por la médula. Como el caballo no puede controlar esta musculatura por su voluntad, la posición y la actividad de la cola reflejan la verdad sobre el estado del dorso del caballo.”



La tensión negativa en la musculatura del dorso tiene como consecuencia la destrucción de la claridad de los aires, cuya conservación es una obsesión central de la enseñanza de la equitación clásica. De lo contrario, el paso se vuelve amblado, en el trote se interrumpe la secuencia diagonal de los pies o al galope perdemos los tres tiempos y aparecen cuatro tiempos.



Usted habla de los daños causados por una equitación erronea que son evitables. ¿A qué se refiere con ello?.



G.H.: Acordándome de mis experiencias durante los estudios, recuerdo sobre todo las infosuras. Hoy día, en mi ámbito de trabajo, tengo que constatar que la principales razones de las enfermedades del menudillo ligamento suspensor del menudillo (sesamoideo superior / distal inferior) resultan de formas de equitación equivocada.



Las ayudas erróneas producen irregularidades como por ejemplo la intervención equivocada de la mano del jinete (o lo que viene a ser lo mismo la “cojera de riendas”). Algo tan simple que ha quedado olvidado hoy día. Sin embargo en el libro de Udo Bürger “El Arte de la equitación“ (1ª edición de 1959), se describe con gran exactitud este problema de la “Cojera de riendas“. Bürger era un experimentado veterinario que podía definir con gran detalle las cojeras, sin contar con medios de diagnostico como las radiografías.



Desde hace diez años montó personalmente casos con cojeras difícilmente diagnosticables. Aunque es un hecho que muchísimas distorsiones en el movimiento son el resultado de una equitación errónea. En un principio hay que excluir la existencia de daños en el tejido de tendones o ligamentos o artrosis. Si las anteriores pruebas resultan negativas solemos estar ante un dorso contraído como causa de la cojera. El longissimus dorsi perdió su capacidad de relajación o descontracción en estos casos. Cuando el caballo no puede descontraer al ritmo del movimiento y lateralmente la musculatura del dorso, aparecen irregularidades en los movimientos. Todos hemos observado extremidades posteriores que avanzan desiguales. También suelen perder los cuatro tiempos al paso y muestran irregularidad o ambladura.



¿Los daños pueden ir más allá?.



G.H.: Sí, este tipo de disfunciones en la musculatura del dorso aparecen sobre todo en los caballos de Doma actuales con un gran potencial de movimiento. Estos caballos, ya de por sí, sufren una carga estática relativamente grande sobre la articulación del menudillo, al utilizar menos trancos por metro resulta que la carga en cada tranco es mayor. Además los caballos con grandes movimientos suelen tener menudillos largos lo que también aumenta la carga que sufre la articulación del menudillo. En mi opinión existen dos grandes causas para los daños en la articulación del menudillo: una carga errónea debido a un herraje incorrecto y el caballo con el dorso demasiado tenso que no puede moverse tan elástico como lo debería hacer cualquier deportista. A través del dorso contraído se activan grandes cargas que causan daños morfológicos en los tendones, en los ligamentos y en los huesos. Lo más relevante de esta situación es que estos daños producidos por formas erróneas de equitación se detectan actualmente en caballos de cualquier edad, pero quizá aún más en caballos jóvenes de tres y cuatro años.



¿Por qué muchos de los jinetes internacionales de élite justifican su forma de monta alegando que no es posible montar una reprise de nivel GP sin cierto grado de tensión?



G.H.: Hay que diferenciar claramente entre tensión positiva y negativa. Una tensión negativa significa que la musculatura ha dejado de trabajar. Es una especie de sucesión de calambres musculares. No se desea este tipo de tensión, sin embargo ha sido permitida con relativa frecuencia en el pasado en el deporte de la Doma Clásica. Por el otro lado, la tensión positiva la hallamos en cualquier atleta, también por ejemplo en el bailarín en su postura de cuerpo estirada, de aquí surge la expresión. No queremos presentar un caballo precipitado y flojo en la reprise de un concurso. La estética surge de la tensión positiva del cuerpo, cuando la musculatura trabaja correctamente. Lo que no se da en el caso de la tensión negativa.



¿Cuál debe ser el objetivo de cara a los Jueces?.



G.H.: El objetivo tiene que ser, sobre todo en el ámbito internacional, el del juez independiente, que no se sienta obligado con nadie, tampoco con el organizador. Personalmente sugiero la creación de una especie de consejo de honor formado por personas experimentadas, por ejemplo jueces que debido a su edad no pueden ejercer más a nivel internacional. Este consejo de honor debería poder perseguir decisiones erróneas y debería poder excluir o degradar al juez en cuestión.



También en su libro se habla mucho sobre teorías, filosofía y enseñanzas de equitación, a veces llega casi a confundir.....



G.H.: La herramienta detrás de mi teoría es la biomecánica. Ésta última es necesaria para poder comprender teóricamente como funciona el cuerpo del caballo. Esto es una cuestión de comprensión fundamental. La filosofía es la manera en la que tratamos esta biomecánica y el cuerpo del caballo. En Alemania nos orientamos en el reglamento del cuerpo militar ecuestre (HDV 12). La Guernier o Boucher preparan sus caballos de una forma indolora, sin embargo los caballos se mueven sin impulsión. Los caballos así preparados están descontraídos y elásticos, sin embargo la tensión positiva de sus cuerpos solamente aparece en el piafé. En el trabajo de trote, por ejemplo, el caballo mantiene siempre una diagonal en el suelo, no existe la fase de suspensión. Estos caballos se mueven sin tensiones, pero la forma de montar tampoco coincide con la que yo creo que debemos practicar. Es cierto que el resultado es una modificación de la imagen del aire natural que no daña en absoluto al caballo, pero es algo que no corresponde a nuestra idea. El objetivo de la HDV 12 es que los aires naturales del caballo lleguen a brillar.



Se dice que con el filete y bocado no debemos frenar...



G.H.: El objetivo es un caballo en el que fluye el movimiento desde el posterior hasta la nuca, se llama “pasar por la nuca“ o “dejar pasar”, es decir, un caballo que deja pasar las paradas más sutiles. Filete y bocado están hechos para mantener, este pasar por la nuca, con ayudas muy sutiles combinando las ayudas de riendas y peso. La rienda del filete mantiene la colocación y la incurvación, así es la forma clásica de llevar las riendas de filete y bocado. Las riendas del bocado se encuentran en una mano y no repartidos entre la derecha y la izquierda. El bocado asegura la monta por la nuca. Sin embargo si se utiliza el bocado para romper una resistencia en la nuca, entonces este tendrá una eficacia similar a la rienda alemana. Si el caballo no está montado desde atrás hacía delante a través de la nuca, entonces se crea una tensión masiva por el hecho de forzar esta posición elevada, que llega a bloquear el dorso y los posteriores. Un caballo montado correctamente reaccionará a las ayudas más invisibles.



Si el posterior no avanza uniforme hacía delante en el piafé y en el passage, sino que se mueve exageradamente hacía atrás y hacía arriba como los gallos, quiere esto decir que el músculo largo del dorso esta contraído?



G.H.: Sí, sin embargo, la contractura del músculo largo del dorso también puede tener su origen en un posterior sin fuerza, al perderse el movimiento hacía delante. Los caballos que se mueven con el longissimus dorsi contraído no descienden en la grupa y no doblan los posteriores. Entre ellos se encontraba por ejemplo el caballo “Rembrandt“. Estos caballos muestran un passage en el sitio con la grupa alta y el dorso invertido y bloqueado.



Podríamos decir que El Rollkur es un reflejo de una falta de doblamiento en las articulaciones de los posteriores y con ello de la falta de verdadera reunión del caballo?



G.H.: Así lo podríamos decir. Por la hiperflexión se produce una sobretensión de la línea superior, el dorso está subido pero contraído, los caballos sobre-estiran hasta la articulación sacro-lumbar, que se vuelve rígida, y además se vuelven rectos en la grupa y sus posteriores salen hacía detrás.



A menudo presenta en sus seminarios un caballo que se desplaza lateralmente, alrededor de Usted. ¿Por que?



G.H.: Cualquier movimiento lateral tiene como consecuencia el cruzamiento de los posteriores, bien sea una cesión a la pierna o una espalda adentro, lo provoca que el posterior pise más cerca del punto de gravedad, lo que suelta la musculatura de la grupa y del dorso. Utilizó el movimiento lateral muy concretamente para que el caballo utilice la musculatura del dorso. En general los aires laterales ayudan a ello, no solamente pie a tierra. En la filosofía francesa se utilizan mucho los aires laterales al paso. Los reglamentos de la caballería alemana (HDV 12) y el Sr. Bürger valoran los aires laterales al paso tanto montado como pie a tierra. En el ámbito de habla germana se utiliza poco el trabajo pie a tierra. Desafortunadamente solo para lograr que los caballos piafen, como ejercicio de descontracción solamente en ocasiones.



¿Los entrenadores, jinetes y amazonas de élite de los primeros dos tercios del siglo montaban tan ejemplarmente?



G.H.: Entre los “Maestros antiguos“ por supuesto también había imágenes malas, al igual que ocurre hoy. Además solían contar con peores caballos que los jinetes actuales. Sin embargo lo que tenían, cuando la formación transcurría en las escuelas de la caballería, era una formación sólida en el sentido clásico, durante la cual se le dejaba el tiempo al caballo para que madurara y para que su musculatura y su aparato de ligamentos y tendones se pudiera desarrollar. Lo que había era unos principios de preparación consecuentes y no el variopinto melange usual de hoy día."




Un artículo que para mí, vale su peso en oro y no tiene desperdicio. Es un tanto profundo y puede que en algún punto pueda ser difícil de entender para los lectores no acostumbrados a estos temas. Pero creo que vale la pena analizarlo con detalle y entender todos sus matices.

Me gustaría comentar algunas cosas bastante evidentes que se desprenden de su lectura.

Primero, la Hiperflexión de cuello la vienen usando un nutrido grupo de primeras figuras y sus imitadores dentro de la llamada “doma clásica”.

Segundo, quienes se oponen y critican esta práctica, son personas con alta cualificación y un buen conocimiento teórico y práctico de la equitación.

Tercero, se oponen por razones científicas y objetivas basadas en la biomecánica, en los daños que un entrenamiento equivocado produce en los caballos y en lo que muchas personas intuyen al ver a un caballo humillado con la hiperflexión.

Cuarto, la controversia es muy antigua y no es del todo ajena a los clásicos. “Ya entre los clásicos había profesionales a favor de un enroscamiento exagerado del cuello y de una colocación de la cabeza hacía el pecho del caballo como una forma de obtener obediencia y flexibilidad.” Siendo por tanto algo que no se puede atribuir exclusivamente a la “doma clásica” actual.

Quinto, su utilidad era como ya se ha dicho, una forma de obtener obediencia y flexibilidad.

Sexto, otra vez los jueces, su papel, su subjetividad e influenciabilidad y otra vez lo relativo de la doma clásica en competición (¿se pondrán de acuerdo alguna vez?).


Y no lo digo yo, sino alguien de dentro muy cualificado: G.H.(no se si es consciente del alcance de todo lo que dice en tan poco espacio), “a buen entendedor, con pocas palabras basta”:

¿Cuál debe ser el objetivo de cara a los Jueces?.
G.H.: El objetivo tiene que ser, sobre todo en el ámbito internacional, el del juez independiente, que no se sienta obligado con nadie, tampoco con el organizador. Personalmente sugiero la creación de una especie de consejo de honor formado por personas experimentadas, por ejemplo jueces que debido a su edad no pueden ejercer más a nivel internacional. Este consejo de honor debería poder perseguir decisiones erróneas y debería poder excluir o degradar al juez en cuestión.”

Hasta aquí los comentarios a este denso y apasionante artículo.


Me cuesta trabajo hablar de la incurvación sin hacerlo de la rectitud.



En el marco teórico, cuando el caballo se desplaza en línea recta, al paso y al trote, debe hacerlo posicionando sus cuatro extremidades en dos pistas y estas deben de describir dos líneas rectas. Es lo que se conoce como rectitud. Al galope la cosa varia porque el galope no es un aire simétrico y el caballo lo efectúa con su columna vertebral incurvada incluso en doma clásica.

Si las huellas que deja el caballo aparecen torcidas y evidentemente eso se nota no solo en sus huellas, sino en todo el movimiento del animal, entonces se dice que el caballo no tiene rectitud en sus aires, o simplemente que no tiene rectitud. Y por tanto sus movimientos no son correctos y no puntúan bien dentro de lo que es correcto en doma clásica.


Los rastreadores de todas las culturas distinguen perfectamente el rastro de un cuadrúpedo, si este es macho o hembra y si es hembra, si está preñada o no. Lo hacen precisamente porque cuanto más avanzado es su estado de gestación, menos rectitud tienen. Es decir, sus huellas describen pistas más separadas cuanto más avanza su gestación.


De igual manera, cuadrúpedos que recorren a diario grandes distancias, que son grandes trotadores y galopadores, como el lobo, lo hacen siempre sin rectitud alguna.

Por lo que sé y observo en los caballos que no han sido “deteriorados” por la doma clásica, lo normal es que no se desplacen con rectitud. Basta para ello sencillas observaciones de sus huellas en una pista lisa. Tampoco son animales simétricos, la simetría lateral es muy rara en la naturaleza. Lo normal es que tengan diferencias entre sus movimientos a la derecha y los de la izquierda. Y sin embargo se mueven en equilibrio y con una gran eficiencia, la selección natural no perdona, como todos sabemos desde Darwin para acá.


Entonces, ¿por qué hacer las cosas con un criterio diferente al de la naturaleza?


¿Qué ventajas tiene obligar a desplazarse al caballo de esa manera?


¿De verdad rinde más en una prueba de resistencia? ¿Acaso es más rápido o puede saltar más?


¿Quién de los clásicos o de los modernos biomecánicos ha demostrado que un caballo con rectitud se mueva mejor y más eficientemente?


¿No estará la doma clásica tratando de adaptar la realidad a una norma emitida de forma apriorística y de acuerdo a cánones puramente normativos, sin conexión con la realidad y sin utilidad práctica alguna?


Cosas similares cabe plantearse con la incurvación.

Según los cánones de la doma clásica, si un caballo se desplaza en una línea curva, su columna vertebral, desde la nuca al maslo debe de situarse de manera curvada, coincidiendo esta curvatura con la del círculo por el que se desplaza el caballo. Y sus huellas deben de describir un círculo de la misma curvatura.


Si un caballo describe un círculo a la derecha, se debe de doblar hacia la derecha y viceversa.


Sin embargo, cuando veo a los potros en libertad, es extremadamente difícil que se incurven así. Lo hacen justo al revés. Y lo mismo hacen los caballos adultos cuando no han sido deteriorados por la doma.


En monta western hay una modalidad de competición en la que el caballo con su instinto vaquero, debe de mantener apartado a un novillo del grupo. Lo hace de forma natural sin que le ayude su jinete, con bruscos y rápidos giros.


¿Cómo creen que lo hace?

No se incurva al lado que gira (como lo hacen los de doma clásica) nunca. Y lo hace así, porque es mucho más eficiente, más rápido, más cómodo…

Cuando intento girar un caballo con la máxima eficiencia y comodidad, ante un salto y le doy cierto margen de libertad (porque se tira a por el salto), a la media vuelta, siempre se me incurva al lado contrario al que gira.


En la carrera de barriles de la monta western, donde o se gira con la máxima eficiencia o te ganan, también se ve que la incurvación del caballo es al lado contrario al que gira. A veces el jinete/amazona, se ve obligado/a a tirar de la rienda interior para que el caballo no se salga de la trayectoria deseada y este flexiona solo su cuello y no el resto de la columna vertebral.


Me parece que hay demasiadas coincidencias.

¿Dónde está la demostración de los clásicos o de los biomecánicos, de que un caballo gira mejor incurvándose al lado que gira?
Creo que en ningún sitio, porque no existe esa demostración.


Entonces, ¿Cómo es posible que entre los clásicos haya prosperado este sistema para girar al caballo?


En el artículo de la hiperflexión está parte de la clave, porque es una forma de obtener obediencia, y de obligar al caballo de una forma mecánica y por la fuerza.


No sé si Ustedes se han fijado en el sistema que emplean los extras del cine para tirar a los caballos al galope en las escenas de indios y vaqueros. Le doblan brusca y repentinamente el cuello en pleno galope, desequilibran al pobre animal y lo derriban.

¡Hasta ese punto puede llegar el poder que te da la hiperflexión y la incurvación llevadas a extremos!


Pero me gustaría añadir algo más.


Creo que los clásicos sí tenían buenas razones para incurvar a los caballos, pero de otra índole.


Si tienes que batirte en duelo, en una batalla, con un sable encima de un caballo como se hacía en la caballería clásica donde se generó este estilo de monta, y quieres que el caballo te ayude mínimamente, necesitas que este esté incurvado al lado de la mano donde tienes el sable y lo necesitas en parte porque de lo contrario el caballo no tendría ángulo de visión para poder tener una mínima reacción de ayuda.


Esto se ve más claramente aún en el caso del rejoneo, donde la colaboración del caballo y su habilidad para esquivar los pitones es fundamental.


Si tienes los pitones del toro, cerca del estribo derecho, que es lo normal y el caballo no está incurvado a ese lado, no puede ver bien a la distancia que están los pitones, porque estarían fuera de su ángulo de visión y por tanto sería muy difícil que pudiese jugar con esa distancia y por tanto que pudiese torear.


Bien distinta es la eficiencia para otras cosas y la biomecánica con la que el caballo hace menos esfuerzo y se siente más cómodo.


En cuanto a las ayudas, y para no extenderme mucho, solo comentaré algo referente al desplazamiento del peso.


El objetivo de la doma clásica es descargar el peso en el lado hacia el que se incurva el caballo, que es hacia donde gira. Es decir si giro a la derecha e incurvo el caballo a la derecha, descargo más peso sobre el lado derecho de la silla. Esto solo se consigue, cuando ya hay un cierto nivel de doma y de musculación.
Sé que nosotros somos bípedos y no cuadrúpedos como el caballo. Pero intenten desplazarse a la derecha y echen al intentarlo su peso sobre la pierna derecha. Verán que es muy difícil, casi imposible.


Lo normal es que si van a la derecha, y para ello levantan del suelo la pierna derecha, tienen primero que dejar todo el peso por un instante sobre el pie izquierdo. Los que hacen algún tipo de baile saben bien esto.


En el caballo ocurre algo parecido. Para ir a la derecha, al paso, el caballo debe de dejar libre de peso su mano derecha para poderla elevar del suelo y así avanzar.


La doma clásica lo que hace es dificultar este proceso natural, necesario e imprescindible y echa el peso en ese lado y además lo carga todavía más incurvando el cuello y descargando su peso sobre la espalda derecha (en este caso) o interior.


La doma western y otras formas de montar más naturales, intuitivas y prácticas no hacen eso y lógicamente invierten la ayuda del peso y por eso desde un punto de vista biomecánico ayudan realmente al caballo a moverse.


Quitando el artículo que ya he citado y algún otro, desgraciadamente muy escasos, nadie parece tener lo que hay que tener para meterse con la doma clásica y ponerla en cuestión.


Da la impresión que con su práctica no se corren riesgos ni se mata una mosca.


Creo que la realidad es bien distinta.


Recientemente una amazona destacada de nivel internacional de nacionalidad estadounidense, ¡lamentablemente!, ha sufrido graves lesiones tras una caída cuando practicaba doma sin casco y con el habitual atuendo que caracteriza a esta disciplina.


Ello está provocando reacciones, como la recomendación de la FEI de la utilización de casco en la doma.


¡Ya era hora! Es algo que parecía evidente. Pero era “la doma” y era “lo clásico” y nadie se lo cuestiona.


¡Parece que tenemos la doma hasta en la sopa!


Como si fuese la perfección, nos la meten en la formación (¿Deformación?), en los Galopes… Y parece que si uno no sabe de doma clásica no sabe montar.


Argumentan sus defensores: “Es disciplina olímpica”…

Sin ir más lejos nuestra querida Federación Canaria de Hípica, publica recientemente en su página web la siguiente noticia:
http://www.deportecanario.net/?go=091495fbe965ca2e7d00b3fb0bc751b4ccabf6dcc4f4baed6fd141d053785604b15c1ae9cc3738af9342a11103dfc03bac86fc0d74308c9d15f25fcd997a4062


Observen que hay dos puntos que tienen que ver mucho con la idoneidad de la doma clásica.


Se le dará a los jinetes de salto un “refuerzo técnico” de doma. Y lo impartirá el Sr. Lucio responsable del plan de doma.


De forma similar, en la parte dedicada a salud y bienestar del caballo colaborara el grupo de veterinarios del plan de doma clásica.


¡Espero y deseo, que les sirva de algo y no se deformen mucho nuestros jinetes de salto!


Por repugnante que a mí y sin duda a muchos de Ustedes, nos parezca, en la mayoría de países, es legítimo hacer salchichón con su caballo. Y la forma de hacerlo tiene todo un protocolo que varía de un país a otro y en el que obviamente no me voy a centrar porque sería el colmo.



Pero en todos esos países, esa horrible práctica es voluntaria y Usted tiene la libertad de hacerlo o no.


En cambio, cada día hay más y más presión desde casi todos sitios para que todo el mundo tenga que pasar por la doma clásica, con todo el deterioro que esto supone tanto para la forma de montar, como para la manera de comportarse de tu caballo.


Y es esa presión la que me molesta e irrita, porque da por buena una doma que no se sostiene ante las críticas. Porque da por buenas muchas cosas que están sin demostrar. Y porque se sustenta en muchos aspectos, de espaldas a la evidencia y al sentido común.


Me gusta la libertad. Y cuando hay tanto dogmatismo indemostrado, la libertad sucumbe. Y con ella la búsqueda de otras alternativas y la superación de las técnicas y de los métodos.


Me despido con un párrafo, lapidario donde los haya, que condena y castra las legítimas aspiraciones del ser humano y de las generaciones venideras a no superar lo que otros han conseguido en el pasado.


Pero que también representa y expresa la esencia de los que defienden lo clásico, no solo en la equitación, si no en cualquier disciplina.


Es un párrafo sacado de la advertencia final de Alois Podhajsky en “La Equitación” página. 274 Ediciones Velázquez 1976, dice así:


“A mi parecer, los principios de la equitación clásica, precisamente a causa de su simplicidad y de su claridad, son admisibles por toda disciplina ecuestre. Los principios han sido fijados en una época en que el caballo de silla tenía un papel en la vida cotidiana y constituía al mismo tiempo la forma de expresión de una cultura particular, en una época en que se buscaba intensamente descubrir los secretos de esta profunda colaboración entre el hombre y el caballo. Nosotros NO HAREMOS MUCHOS MÁS DESCUBRIMIENTOS EN ESTE DOMINIO, ahora que los progresos de la motorización y de la mecanización reduce a casi nada la importancia del caballo.”

jueves, 3 de junio de 2010

El reglamento reinventado.

El reglamento reinventado.









El pasado treinta y uno de Mayo asistí como espectador a la competición hípica “Gran premio del G IV” que se celebraba en el Club Hípico La Atalaya de Tenerife, con muy escasa participación tanto de jinetes/amazonas, como de público.


Antes de la celebración de la última prueba hablaron por megafonía varias personas, la actual tesorera del club hípico La Atalaya, el presidente del mismo, el dueño del Centro Hípico del Sur y la actual vocal de salto de la FCH.


¡Lamento no haber tenido la grabadora a mano! Básicamente se quejaban de la situación, de lo que costaba organizar un concurso así, de los escasos participantes y público…


El espectáculo me pareció grotesco y patético. Si me lo permiten, triplemente grotesco y triplemente patético.




Primero, el mensaje que estaban dando no parecía en modo alguno que fuese dirigido a los que estaban y participaban, sino más bien a los que no estaban o no participaban. Por eso me parece grotesco. Si quieren comunicarse con los ausentes hay muchos medios, yo no los voy a citar ahora, para no dejarme alguno atrás. Pero si les voy a ofrecer este blog para que se expresen y digan lo que piensan y lo que sienten.




Segundo resulta grotesco que ahora se lamenten de la escasa participación, después de consentir y protagonizar un montón de hechos mediante los cuales se espantaban y se les cerraban las puertas a un montón de gente, que a disgusto por el ambiente que se crea deciden hacer otra cosa o en otro sitio. Me refiero al apoyo y cobertura que les vienen dando a la reforma que está haciendo la RFHE desde hace unos años y a muchas actuaciones que han protagonizado, obstaculizando a mucha gente la participación en este deporte.


Es curioso que ese mismo día treinta y uno de Mayo, en el municipio de Los Realejos, se celebrase otro evento hípico con setenta y siete participantes en el transcurso de la mañana y por la tarde con una carrera tradicional con cuarenta y un inscritos. Y de público, mejor no hablar. Todos coinciden que los asistentes eran miles.


Hay que plantearse, que algo no se está haciendo bien.


A mí no me parece bien echar ese tipo de sermones a nadie, sin derecho a réplica. Y mientras se siga haciendo oídos sordos a lo que tienen que decir muchas personas se seguirá desconectado de una parte de la realidad y se seguirán cometiendo los mismos errores.




En tercer lugar me parece patético que personas que considero serias, responsables, que tienen reconocido prestigio en sus profesiones respectivas y en sus empresas, no se den cuenta de la situación y todo lo que se les ocurre es soltar ese discurso.


¡Patético! Por un momento pensé: “solo les falta el pañuelo de lágrimas”.


Les dejo con una grabación que refleja muy bien lo que digo. Fue filmada oportunamente por Antena 3 TV hace algunos años y es para “enmarcarla” y no perderla de vista, pues muestra el mal que aqueja a los jueces hípicos de Canarias y especialmente a las personas que se han formado en ese club hípico que se ve en la grabación.










Me gustaría comentar algo, especialmente para los que no están familiarizados con el Reglamento a aplicar y con el que debe de ser el correcto proceder de un Juez que se precie y que represente dignamente a este deporte.

El Reglamento General de la RFHE en su artículo 121 punto 5 especifica, y especificaba por aquel entonces (la grabación es de hace unos años): “La bandera española deberá llevarse en la mantilla o sudadero en todos los concursos internacionales en los que se participe.”
Es decir es OBLIGATORIA para todos los participantes españoles en competiciones internacionales, sean del equipo olímpico, o no, lo cual es una gran responsabilidad siempre y un gran problema en muchas ocasiones, por ejemplo en un raid.
Otra cosa muy distinta es el escudo olímpico, o la bandera en la chaqueta, que el Reglamento deja bien claro para quien está reservado.
En cualquier caso la prohibición no aparece por ningún lado. Sencillamente el Sr. Miguel Hernández (Delegado Federativo del concurso de la grabación y administrativo del Club Hípico La Atalaya desde hace muchísimos años) se la inventa y miente ante las cámaras cuando dice “que el reglamento dice que no se puede llevar absolutamente nada, ni publicidad alguna”.
El Sr. Miguel Hernández, como Delegado Federativo, no comunica por megafonía ni por ningún otro sistema al participante que acaba de eliminar, el motivo de su eliminación, sencillamente dice, cuando el participante le insiste, “porque lo digo yo”, y no lo dice por megafonía como debería de hacer, como hace con el resto de los participantes, cuando son eliminados por rehúses, caída, error en el recorrido… Impidiendo con ello que se conozca el motivo públicamente y que el participante se pueda defender con una reclamación.
¡A eso se le llama jugar limpio!, vamos sin dejar rastro y sin ensuciarse las manos.
Suerte que esta vez estaba allí Antena 3 para dejar constancia de la clase de jueces que tenemos en la hípica canaria.
Pero no piensen que esto era algo nuevo ni en lo que estaba solamente el Sr. Miguel Hernández, no, ya habían protagonizado acciones similares otros jueces, siempre ligados al citado Club, como la Srta. Gómez Bursaco, o el Sr. Juan Capote, con quienes se había dialogado al igual que con el Sr. Hernández, e informado de las consultas hechas a la RFHE.
Recuerdo perfectamente la reacción del Sr. Miguel Hernández cuando D. Alejandro Suarez, en la barra del bar del citado Club, intentaba mostrarle lo que decía el Reglamento.
El Sr. Hernández le contestó groseramente (algo que no parece muy extraño en el) con un “pero niñato, me vas a decir que no se leer”.
El Sr. Alejandro Suarez, no se ha distinguido nunca por ser un niñato. Más bien al contrario. Su expediente en aquellos tiempos era siempre el de matrícula de honor en uno de los colegios más prestigiosos de la isla. Ahora es todo un veterinario con sobresalientes y matriculas, terminando con el número dos de su promoción. Que tenía, y tiene muchas lecciones que dar a Sr. Miguel Hernández por muy Delegado Federativo que se crea.
Con una actuación como esta, me da la impresión de que el Sr. Miguel Hernández no conoce el Reglamento ni por el forro.
Otro tanto cabe decir de la Srta. Gómez Bursaco, cuando siendo Juez de un concurso, indicó por megafonía al Sr. Alejandro Suarez, que : o tapaba la Bandera de España de la mantilla de su caballo, o abandonaba la pista. Todo, por supuesto, sin tener ninguna base reglamentaria.
La cosa no queda ahí, estos Jueces, no reflejan en modo alguno, estos incidentes en sus actas. ¡Hay que jugar limpio, y no mancharse las manos con estas cosas!
Y lo peor de este caso, es que cuando otras instancias federativas y deportivas como el Comité de Competición, o el de Apelación, o el propio Comité de Disciplina Deportiva del Gobierno de Canarias tienen constancia del caso, y por supuesto denuncias, miran para otro lado y no hacen nada, consintiendo que estos personajes queden impunes de sus abusos de autoridad.
Y claro, con todas estas actuaciones, y con este “modus operandi” lo que se consigue, aparte de saltarse el Reglamento, es desanimar al personal. A propios y extraños, que no comprenden lo absurdo de la conducta de estos Jueces prohibiendo estas cosas y de esta manera.
!Un evento deportivo donde se obliga a tapar la bandera nacional!
¿A quién le gusta y le regodea ese espectáculo?
¿Quién tiene el mal gusto de divertirse con estos directores de orquesta?
Por eso resulta grotesco y patético que vengan a lamentarse y quejarse del resultado que han obtenido con esta y otras muchas actuaciones.
!Ah! casi se me olvidan las posibles alternativas para que la crítica sea constructiva.
La gente no es tonta, no considerar su punto de vista, o ni tan siquiera escucharlo, es despreciarla. Y nadie va a donde se la desprecia o se la “mira por encima del hombro”.
Si se les pregunta, es de esperar que digan por qué no van. Pero, hay que hacerlo, es decir preguntarles a los que no van y no a los que si van.
Se incumple sistemáticamente el avance de programa y como no sea por “radio macuto”, no hay manera de enterarse.
En este último concurso estaba programado celebrar GIV a las cuatro de la tarde del treinta y uno de Mayo. Según se comunica con el avance de programa. Se cambia y no se comunica. En todo caso se hace por megafonía y a los asistentes. A los que tienen otra actividad y han programado estar allí solo para esa prueba no les llega ningún mensaje. Y esto es lo habitual.
¿Cómo se va a motivar al público de fuera con estos cambios que son sistemáticos?
En cambio, la carrera de Los Realejos antes citada fue puntual y de acuerdo a lo anunciado en todo. Algo de lo que debían de tomar buena nota otras organizaciones.
Por tanto: puntualidad y respeto al avance de programa.
Es evidente que el Reglamento no puede reinventarse sin previo aviso. Además la función legislativa no recae en ningún caso sobre los Jurados de Campo ni sobre los Jueces, ni sobre los Delegados Federativos. Estos en cualquier caso y de FORMA EXTRAORDINARIA podrán tomar medidas por causa de fuerza mayor. Y siempre dejando constancia en las actas e informando de las sanciones adoptadas al Comité de Competición, como especifica el Reglamento.
Si el Reglamento se reinventa sin previo aviso, y los jueces no lo respetan, si no consideran la presunción de inocencia, ni el derecho a la legítima defensa, ¿Quién cree que va a practicar deporte en esas condiciones?
La consecuencia, respeto al Reglamento sin reinvenciones improvisadas. ANTE LA DUDA, INTERPRETARLO SIEMPRE A FAVOR DEL PARTICIPANTE, especialmente cuando la interpretación es irrelevante para el resultado deportivo o la clasificación.
Respeto riguroso del derecho a la presunción de inocencia y a la legítima defensa contemplados en el Reglamento.
Falta dialogo y sobra soberbia por parte de los jueces formados en ese Club hípico. Y también, porque no decirlo, por parte de muchas de las personas que forman el ambiente de ese Club.
A estas alturas, creo que deberían de darse cuenta, que no son el centro del mundo, ni el de la hípica. Y que en no pocas cosas, son precisamente el ejemplo a no seguir.
No viene mal un poco de dialogo, sobre todo con quien no piensa como tú.
Tampoco viene nada mal un poco de humildad, en momentos como estos.

A diferencia del monologo sin derecho a réplica que nos ofrecieron con su discurso las personas que antes cité, aquí pueden comentar lo que quieran. Si el formato de comentarios se queda pequeño, pueden hacerlo con un correo electrónico a: miguelgomez57@hotmail.com , me comprometo a publicar cualquier opinión siempre que respete las normas de Google.

Ducha de vitalidad para los amigos de la hípica canaria.







Una Persona que sabe de la situación que se vive en la hípica canaria me ha enviado este escrito y lo transcribo, tal cual.


"Lo que le falta a la gente de la hípica canaria es dejarse de chismorreos por detras, ser ella misma, de acuerdo a sus necesidades y circustancias.Oponerse a las manipulaciones de las que es objeto desde la RFHE y desde la FEI y "DECLARARSE VIVA" de una vez sin complejos de ningún tipo.
Este texto de un indio americano le viene como anillo al dedo:

¡Me declaro vivo!

Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí,
entonces me portaba como los demás querían
y mi conciencia me censuraba.
Menos mal que a pesar de mi esforzada
buena educación siempre había alguien difamándome.
¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario!
Desde entonces me atreví a ser como soy.
He viajado por todo el mundo, tengo amigos de todas las religiones;
conozco gente extraña:
católicos, religiosos pecando y asistiendo a misa puntualmente,
pregonando lo que no son,
personas que devoran al prójimo con su lengua e intolerancia,
médicos que están peor que sus pacientes, gente millonaria pero infeliz,
seres que se pasan el día quejándose,
que se reúnen con familia o amigos los domingos para quejarse por turnos,
gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.
El árbol anciano me enseñó que todos somos lo mismo.
La montaña es mi punto de referencia:
ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera,
yo sigo caminando indetenible.
Soy guerrero:
mi espada es el amor, mi escudo el humor,

mi hogar la coherencia, mi texto la libertad.
Si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme,
no hice de la cordura mi opción.
Prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida.
Quizás solamente teníamos que ser humanos.
El que tú no veas los átomos, no significa que no existan.
Por eso es muy importante que sea el Amor
lo único que inspire tus actos.
Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos,
sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo
transitando de espaldas a la luz.
En realidad,
sólo hablo para recordarte la importancia del silencio.
Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra
detrás de las palabras; no soy un sabio,
sólo un enamorado de la vida.
El silencio es la clave, la simplicidad es la puerta
que deja fuera a los imbéciles.
La gente feliz no es rentable,
con lucidez no hay necesidades innecesarias.
No es suficiente querer despertar, sino despertar.
La mejor forma de despertar es hacerlo
sin preocuparse porque nuestros actos
incomoden a quienes duermen al lado.
Recuerda que el deseo de hacerlo bien será una interferencia.
Es más importante amar lo que hacemos
y disfrutar de todo el trayecto.
La meta no existe, el camino y la meta son lo mismo.
No tenemos que correr hacia ninguna parte,
sólo saber dar cada paso plenamente.
No, no te resistas, ríndete a la vida.
Quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede,
encarna las utopías y lo imposible se pone a disposición.
La mejor manera de ser feliz es: ’ser feliz’.
Reconstruye tu raíz y saborea la vida.
Somos como peces de mares profundos,
si salimos a la superficie reventamos.
La frivolidad y la intrascendencia condenan la vida a la muerte.
Cuando somos más grandes que lo que hacemos,
nada puede desequilibrarnos.
Pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes
que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.
El corazón está en emergencia por falta de amor.
Hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella.
Nuestro potencial interior aflora espontáneamente
cuando nos dejamos en paz.
Quizá sólo seamos agua fluyendo;
el camino nos lo tenemos que hacer nosotros.
Más no permitas que el cauce esclavice al río,
no sea que en vez de un camino tengas una cárcel.
La infelicidad no es un problema técnico,
es el resultado de haber tomado el camino equivocado.
Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez.
Amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad
que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.
El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica.
La gente está tan acostumbrada a complicarse,
que rechaza de antemano la simplicidad.
La gente está tan acostumbrada a ser infeliz,
que la sensación de felicidad les resulta sospechosa.
La gente está tan reprimida, que la espontánea ternura
le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
Hay cosas que son muy razonables, objetivas y… apestan.
Ya no podemos perder el tiempo
en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacíos de amor.
Quienes no están preparados para escuchar
tienen la recompensa de no enterarse de nada.
Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga,
crea e inventa lo que necesites, haz sólo lo que puedas,
y fundamentalmente celebra lo que tengas.
La vida es un canto a la belleza,
una convocatoria a la transparencia
Cuando esto lo descubras desde la vivencia,
el viento volverá a ser tu amigo,
el árbol se tornará en maestro
y el amanecer en ritual.
La noche se vestirá de colores,
las estrellas hablarán el idioma del corazón
y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo.
¡Me declaro vivo!

Chamalú.
Indio Quechua"

jueves, 13 de mayo de 2010

Doma ¿clásica?.


Doma ¿Clásica?






En los últimos Juegos Olímpicos, celebrados en Pekín (las pruebas hípicas se disputaron en Hong Kong) destacaron ciertos incidentes relacionados con la hípica que creo que no se han resaltado ni comentado lo suficiente.

Hubo problemas en las tres disciplinas olímpicas, lo cual motivó serias advertencias por parte del COI a la FEI, llegándose a plantear incluso la exclusión de las disciplinas hípicas de los próximos Juegos Olímpicos de Londres.

Esto ha provocado varias reacciones dentro de la FEI, de entre las que yo destaco la dimisión en pleno de toda la directiva de la FEI que ha llevado la parte de Doma Clásica.

Es un hecho sin precedentes en ninguna otra disciplina en toda la historia del olimpismo moderno del que no se han hecho eco la prensa especializada, como creo que se merece, y del que, me parece a mí, no se han sacado las conclusiones oportunas.

Al parecer, y lamento tener que decirlo así, las reclamaciones de las distintas delegaciones y el malestar que hay detrás de ellas, fue debido a las puntuaciones y criterios de los jueces.

Y esto ocurría al máximo nivel, en una Olimpiada, no en una prueba de provincias ni en un lugar apartado.

Pero ¿Qué es esta “Doma Clásica”? ¿Cuáles son sus orígenes? ¿Qué es lo que está realmente detrás de esta disciplina?

La cultura clásica por excelencia es la cultura de la antigua Grecia y de la Roma imperial. Luego y por analogía se ha hablado de clásicos en un sentido más amplio y el término clásico ha pasado a ser incluso un adjetivo. Tal película o tal evento, se dice a veces, es todo un clásico, o lo clásico es hacer esto o aquello...

La equitación de las culturas clásicas Grecolatinas tiene poco que ver con lo que hoy estamos llamando “Doma Clásica”. No existían las pistas de “60x20”, ni mucho menos, tampoco se conocían el estribo, las espuelas ni el bocado que son inventos medievales. Y según la mayoría de los autores tampoco se habían inventado las herraduras, o al menos no se usaban de forma genérica y eran algo muy extraño y escasamente usado según algunos.

La doma que nos describe Jenofonte, el gran clásico de la equitación y en lo poquito que lamentablemente se conserva de él, se parece más a lo que hoy conocemos por doma natural que a la llamada “Doma Clásica”.

Con la llegada de la edad media y el oscurantismo que esta supuso, la equitación cayó en un periodo de decadencia donde predominaban tácticas y estrategias muy duras y crueles con el caballo.

El renacimiento trajo un notable refinamiento de esa forma medieval de domar y dominar al caballo y lo hizo de la mano de la recuperación de los textos clásicos, principalmente el ya citado historiador y general griego Jenofonte.

Destaca en esta época renacentista la escuela italiana de Antonio Pluvinel que con su obra “El picadero Real” influyó de manera notable sobre el posterior devenir de la manera de domar y tratar a los caballos.

Se suceden diversas tendencias, autores y escuelas en Europa, en las que prefiero no entrar ahora, que culminan con dos centros destacados en el siglo XIX la escuela francesa de Saumur y la escuela de equitación de Viena, también llamada Escuela Española de Equitación de Viena porque en sus inicios se usaban caballos de origen español.

Esta última no era precisamente una escuela cuya técnica procediese de España, sino solo sus caballos. España había sido exportadora de caballos desde tiempos del imperio romano. Las técnicas de doma de la escuela de Viena eran las de la tradición oral de la caballería del ejército austrohúngaro. En España dominaba en ese periodo la llamada “monta a la jineta” y que según la mayoría de autores fue desplazada de manera práctica y contundente en el campo de batalla por la monta a la brida que practicaba el ejercito austrohúngaro (Por ejemplo, Pierre Chambry, La Equitación).

Con el olimpismo moderno y la incorporación de la disciplina de doma, se adoptaron una serie de reglas de consenso, de lo que en ese momento se creía correcto. Hasta finales de la segunda guerra mundial, se primaron, por decirlo de alguna manera, los llamados “caballos brevilíneos” o “caballos barrocos”, (principalmente Lipizzano, Lusitano, Napolitano y por supuesto Español) caballos con mucha facilidad natural para la reunión, mucho equilibrio natural y con poca extensión en sus aires. Este tipo de caballo dominaba la doma de esos tiempos y ganaba muchas pruebas. A partir de la segunda guerra mundial, se establece un programa de recuperación de la raza Trakehner, después de haber quedado muy mermada la cabaña con la guerra y se comienzan a primar las razas de tipo Alemán, empiezan a puntuar más los aires en extensión y se abandonan los caballos clásicos antes citados que habían sido los que habían dominado la escena de la doma y la alta escuela desde el renacimiento.

Con este breve repaso a la historia de la disciplina, solo quiero poner de manifiesto que a lo largo del tiempo han evolucionado los criterios y que el criterio clásico por antonomasia debería de ser el de Jenofonte, que precisamente está muy lejos del actual. Por tanto estamos ante una doma que no es tan clásica como su nombre indica.

Los criterios de la doma fueron generados en un contexto histórico y social muy distinto al actual. El caballo era un arma de guerra muy importante. En caso de movilización, su doma debería de ser entendida por cualquier jinete. Además era imprescindible la uniformidad en la marcha por necesidades estratégicas dentro de la batalla. Si se ordenaba un ataque la caballería debía de llegar al punto de batalla al mismo tiempo al mismo paso y sin echar carreritas, eso sería un desastre táctico. Por eso todos los caballos debían de ir al mismo paso y a la misma velocidad y debían de responder como autómatas. Y si te eliminaban a un soldado, otro debía poder coger a su caballo y ocupar su puesto, sin tiempo de adaptación ni merma alguna en el rendimiento. Y todo esto era vital y no un pasatiempo para lucirse.

Otro tanto cabe decir de la sociedad civil. Si alguien compraba un caballo para trasladarse, no era conveniente tener que hacer un cursillo para poder manejarlo, todos los caballos domados, deberían de responder de manera estandarizada y sin más demora.

Los tiempos actuales son bien distintos y los requerimientos de ocio y relación con el caballo también, esto hace que los antiguos planteamientos pierdan vigencia y sentido.

Si todos escribimos diferente, porque tenemos una caligrafía diferente, y lo hacemos con algo tan sencillo como un bolígrafo y se nos entiende lo que escribimos, qué sentido tiene que todos montemos igual y lo hagamos todo igual con un caballo que es algo sumamente complicado si lo comparamos con un bolígrafo. Un caballo no tiene dos momentos iguales en su vida, no hay dos caballos iguales… ¿No es un poco absurdo empeñarse en una tarea así?

Para mí no es defendible un criterio uniforme y único y esto ha marcado desde siempre a la doma.

A veces con discusiones sibilinas como la que se mantuvo durante mucho tiempo sobre cual era el mecanismo y la forma correcta de iniciar el galope. Discusiones de “si son galgos o podencos” o de “si son ovejas churras o son merinas” que ocuparon no pocos textos y que acabaron con la invención del cinematógrafo y la ralentización de las imágenes.

Por tanto no me extraña mucho lo que ha pasado en esta última Olimpiada. Y es que la doma es así, llena de criterios apriorísticos y subjetivos. Para mí, con franqueza, no es un deporte. Lamentablemente poco se ha tratado sobre esto.

Se ha puesto en duda la deportividad del boxeo, por otras razones y modernamente el COI no está por admitir más deportes. Algunos como la gimnasia rítmica, el salto de trampolín, natación sincronizada… creo que no deberían de ser considerados deportes. Porque si no deberíamos de considerar también como deportivas a otras muchas disciplinas como la música, la pintura, el baile, la caligrafía…

Todas esas disciplinas “deportivas”, que yo cuestiono, dependen y mucho, del criterio subjetivo con el que los jueces puntúan. Más bien ese criterio parece el determinante para que gane “el mejor”. Alguien no entendido, no suele ver la diferencia entre el ganador y el perdedor. O simplemente alguien con un criterio algo distinto, aunque entendido en el tema, puntuaría de forma distinta, que es lo que ha pasado en nuestra última Olimpiada con la doma clásica.

Es lamentable a veces ver muchas horas de entrenamiento y muchas horas dedicadas a la puesta a punto de un caballo, para que realice de una determinada manera una reprisse y “zas” llegan los jueces con otro criterio y todo se va al traste.

Recuerdo alguien que entrenaba doma clásica con caballos árabes y los jueces siempre le puntuaban bajo y la desanimaban con sus comentarios diciendo que esa no era una raza apropiada para la doma de competición…

¿Es eso propio de un deporte?

A mi entender no. Bajo mi punto de vista en el deporte debe ganar el mejor, y eso se debe de decidir de manera objetiva y no de manera subjetiva. Y si no estaremos siempre discutiendo “si son galgos o son podencos” como ha pasado en la Olimpiada.

Dije que cuando hiciese una crítica daría alternativas para que fuese una crítica constructiva y no destructiva. En esta ocasión daré, no una, sino dos alternativas.

La primera viene de la mano de las nuevas tecnologías. Creo que sería factible hacer objetivo el juicio de las pruebas de doma a través de dispositivos ópticos y el uso del ordenador de manera parecida a como se hace en las videoconsolas, de tal manera que con un reflector situado en partes estratégicas del caballo y un sensor se pudiese medir la rectitud, el ritmo, la cadencia, la postura relativa del caballo (y con ello la reunión), el itinerario en relación a las letras de la pista… y todo de manera objetiva y de acuerdo a la apreciación de un ordenador.

Sin irnos a algo tan elaborado, y adaptando las reprises, se puede medir la rectitud de manera parecida a como se hace en las pruebas de TREC en “el sendero”, o el ritmo y la velocidad a como se hace en la prueba de “aires”. También se puede medir la rectitud de manera objetiva trazando un itinerario entre dos rayos laser similares a los que se montan a la entradas de las tiendas y que sonaría cada vez que el caballo salga del mismo. Los pasos dentro de un recorrido se pueden medir con un podómetro ajustado debidamente. En fin, cualquiera otra cosa que hiciese posible una valoración objetiva que no dependa del juez de turno ni de su estado de ánimo.

La segunda alternativa consiste en ser realistas con lo que está pasando y con lo que ha sido desde siempre esta disciplina. Los jueces juzgan como lo vienen haciendo, es decir, como les da la real gana y lo hacen públicamente, micrófono en mano, comentando su puntuación. De forma parecida a como viene ocurriendo en diversos espectáculos de gran audiencia (Operación triunfo, Mira quién baila y otros similares) en los que algún juez puede hacer el papel de malo, otro de bueno, o el papel que quiera cada uno, de esa manera el público y los participantes se enterarían, sería un espectáculo mucho más masivo y todo el mundo sabría a qué atenerse, no se estaría engañado a nadie pensando que va a un deporte donde gana el mejor, cuando en realidad gana el que más le gusta a los jueces. Seria todo un espectáculo ver y oír las broncas y los elogios a que nos tienen acostumbrados este tipo de shows y estoy seguro que todo el mundo saldría ganando. Quién sabe si de esta forma la doma pasaría a ser un espectáculo de masas y con ello sale verdaderamente adelante.

Muchas personas creen que en la doma clásica todo es corrección y que nadie mata una mosca. En sucesivos artículos analizaré algunos aspectos de esta disciplina a través de sus conceptos básicos como reunión, permeabilidad, incurvación, elevación, cadencia, ritmo… y podremos ver cómo afecta principalmente a la biomecánica del caballo, a su salud y a su bienestar general.

lunes, 22 de marzo de 2010

El miedo y la violencia:nuestra sanación con los caballos.

“El miedo y la violencia: nuestra sanación con los caballos”




“Susurrar a los Caballos”

Talleres de evolución personal en colaboración con el caballo espejo.

Objetivos: cómo aprender a Respetarnos a nosotros mismos y a Sanarnos a través de Respetar y Sanar a los Caballos.



NUESTRA VIOLENCIA

Es cierto que casi todos nosotros somos las víctimas de las víctimas, sin embargo podemos quedarnos en ese rol si nosotros lo deseamos.

En la actualidad todos tenemos la capacidad de la consciencia y nos es posible Cambiar. Ahora.



La violencia forma parte de lo cotidiano en nuestra vida y en la sociedad, porque este mundo en el que vivimos es el reflejo de la violencia que hemos recibido y que recibimos por medio de las imágenes y de las noticias.



La violencia es también la expresión de nuestros miedos, sean estos del otro, de lo desconocido, de lo diferente, de lo extraño.

Esta comienza a engendrarse cuando somos pequeños, en el colegio, por ejemplo, cuando nos reímos del que lleva gafas.



La violencia que proyectamos sobre el caballo, o que hemos proyectado, a menudo es una secuela de la violencia que hemos recibido a través de nuestra educación pero también lo es como una forma derivada de la violencia que absorbemos cada día.

Es, igualmente, la violencia que utilizamos con respecto a nosotros mismos, y todo esto, lo hacemos de forma inconsciente.



A veces, nosotros no encontramos escapatoria a nuestro estrés, frustraciones, represiones, fatiga; lo mismo sucede con las emociones negativas que son el resultado de nuestra vida diaria: trabajo, relaciones, rutina, coche… Finalmente el animal (perro, caballo) que no puede comunicarse como nosotros, o el niño, o nuestra pareja, no comprenden el porqué de nuestras insatisfacciones y se convierten en el blanco de nuestra violencia acumulada.



Esos “arranques” son como una escapatoria a nuestra frustración y a nuestra cólera, a nuestro vil deseo de “controlar”, de “someter” con el objetivo de hacer callar nuestras angustias y nuestros miedos viscerales.

Y si no podemos reafirmar nuestra superioridad, no hay mejor forma que descargarla sobre los más débiles, los inferiores, o sea, sobre nuestros animales domésticos.



Nosotros no hemos aprendido a canalizar estas energías ni en la escuela ni en el instituto por esta razón no sabemos gestionar una comunicación asertiva de nuestras emociones o de nuestras necesidades o deseos. Simplemente reproducimos lo que hemos recibido, aprendido y visto cotidianamente. A menudo, la anormalidad se convierte en normalidad.



Sin embargo un perro puede volverse contra nosotros y mordernos, un caballo puede “trotar campo a través”, irritarse, incluso morder, hacernos perder las riendas e incluso “desbocarse”.

Cuanto más un animal sea maltratado, será menos colaborador y mucho más peligroso.



Tomemos consciencia de ello con compasión y humildad y… decidamos cambiar.



Aprender a comunicarse con el caballo espejo significa: bajar el ritmo, tener consciencia del tiempo, ir lentamente, escuchar, sentir, experimentar, beneficiarse de descubrir el placer o redescubrirlo, y también permitirse estar en contacto con la sensibilidad del caballo y la nuestra. Dejarnos tocar, emocionar, por su sensibilidad y sus emociones.



Un ejemplo vivido con mis alumnos, co-creadores de su propia sanación con el caballo espejo.

Pues gracias a él nosotros aprendemos, evolucionamos, cambiamos y sanamos.



El Miedo y la Violencia

Durante un curso en el 2008, una alumna del grupo me dijo el segundo día que todo iba demasiado rápido para ella y que tenía realmente demasiado miedo de los caballos grandes, que incluso “mentalizándose” con mucha “voluntad”, ella no se sentía lista para trabajar con los caballos grandes.



Bien, yo acepto pues pienso que es mejor para ella que hoy se quede con el sentimiento de placer y no con el del sufrimiento, y así podrá realizar con un pequeño grupo ejercicios de “manipulación” de poneys para manejar sus movimientos.



Sin embargo, yo no me quiero quedar ahí, nosotros estamos aquí para evolucionar y no la podré ayudar si no le doy la ocasión de salir de su “mental” y de sus “miedos”.



Al día siguiente, yo me tomo el tiempo de explicarle que el objetivo de su estancia es también ayudar a los caballos a sanarse de los sufrimientos y violencias que han tenido que sufrir y soportar.



Si nosotros trabajamos en consciencia y enviamos nuestras “intenciones” en ese momento de trabajo energético en grupo y en “conexión energética” con los caballos aquí, alrededor nuestro, nosotros ayudaremos mucho al mismo tiempo a los demás caballos que trotan sobre el planeta tierra.



Nosotros trabajamos sobre nosotros mismos la técnica derivada de EFT (Emotion Freedom Technique) al objeto de desprogramar el miedo y la violencia y reprogramando la compasión y el amor por el caballo en nosotros.



El primer paso es aceptar nuestro miedo y nuestra violencia. Nosotros somos “capaces” de “traspasar nuestros miedos” yendo al interior de nuestra alma a encontrar todo el amor que tenemos por el caballo y el Mundo Animal y reconectando con fuerza todo nuestro deseo. Realmente nuestra elección es ayudarles a ellos también a curarse, cambiando en primer lugar nuestras aptitudes y ayudando a las otras personas a salir como nosotros.



En primer lugar, aceptamos con humildad toda la violencia que hayamos podido manifestar hacia los animales – ellos no son más que el reflejo de nosotros mismos- (Técnica energética derivada del EFT). Luego, nos desprogramamos sobre los diferentes puntos energéticos utilizados en EFT.



Aceptamos con humildad toda la violencia que hayamos manifestado hacia nosotros mismos y la desprogramamos.

Luego escogeremos juntos la mejor fórmula para llevar a cabo nuestra elección a partir de hoy como:

A partir de hoy yo elijo dejar atrás mis miedos y me libero de la violencia

Y desprogramamos nuestros centros energéticos

A partir de hoy yo me autorizo a… (o, yo elijo…) a desarrollar una relación de confianza con el caballo.

Yo elijo crear un vínculo de respeto y de seguridad para él y para mí.

Y desprogramamos nuestros centros energéticos en positivo.



Y ¡HOP!, proyectamos nuestra reprogramación al recurso energético universal que se encargará del trabajo sobre las otras plantas y que va a transferir esta energía de curación a las otros que están listos para recibirla.



……………………………………………….



Posteriormente, inicio los ejercicios de “Leadership” con el caballo más grande del grupo, un espléndido e imponente Frison negro, digno de la leyenda de los “Cuatro hijos de Aimont” y sin embargo rebosante de una extrema sensibilidad.

Tres alumnos lo realizan después de mí, luego yo confío las “riendas” a la alumna que “resoplaba” delante de los grandes caballos.

Y bueno, el resultado fue: “…de la mano del maestro”



Todos aplaudimos esta victoria sobre ella misma. Fue realmente un momento pleno de júbilo y de emoción para todos nosotros.



Martine D.

Comunicación Pacífica, Intuitiva y Chamánica con los Caballos.

EquiPsicoTerapia- EquiEvolución - EquiCoaching con el caballo Espejo.

Tenerife – Bélgica – Francia – y…

www.martine-d.net

"La peur et la violence: notre guérison avec les chevaux",




‘Susurrer aux oreilles des Chevaux’

Ateliers d’évolution personnelle assistée par le cheval miroir.

Objectifs: Comment apprendre à nous Respecter nous même et à nous Guérir afin de Respecter et Guérir les Chevaux.





NOTRE VIOLENCE

Il est vrai que, nous sommes quasi tous les victimes de victimes, cependant si nous en restons là, nous nous figeons dans ce rôle si nous le souhaitons.

A présent, nous sommes entré dans la conscience et, il nous est possible de Changer. Maintenant.



La violence est notre lot tous les jours et celui de notre société, elle est aussi l’expression de la violence que nous avons vécue, des images et des informations que nous recevons,

La violence est aussi l’expression de nos peurs: soit de l’autre, de l’inconnu, du différent, de l’étranger.

Cela commence tout petits à l’école, lorsque nous nous moquons de celui qui porte des lunettes.



La violence que nous projetons sur le cheval, ou que nous avons projetée, viens souvent de la violence que nous avons reçue par le biais de notre éducation, mais aussi comme exutoire à la violence que nous absorbons au jour le jour.

C’est également la violence que nous utilisons vis-à-vis de nous même, et ce, de forme tout à fait inconsciente.



Parfois nous ne trouvons pas d’exutoire à nos stress, frustrations, répressions, fatigue; à tant d’émotions négatives dues au quotidien : travail, relations, traintrain, voiture. Finalement l’animal, qui ne peut s’exprimer comme nous (le cheval, le chien) ou même l’enfant, ou même le conjoint, qui eux ne comprennent pas le pourquoi de nos insatisfactions deviennent la cible de notre violence accumulée.

Soit les cris, les coups comme exutoire à notre frustration et nos colères, notre ‘vil désir’ de ‘contrôler’, de ‘dominer’, de ‘soumettre’ afin de faire taire nos angoisses et peurs viscérales.

Et, si nous ne pouvons nous affirmer vis-à-vis de nos ‘supérieurs’, quoi de plus simple que de nous décharger sur les plus faibles, les inférieurs, les soi disant. ‘Bêtes’.



Nous n’avons pas appris à canaliser ces énergies, nous n’avons pas appris la communication assertive de nos émotions, besoins, désirs, ni au collège, ni à l’école, ni au lycée.

Nous ne faisons que reproduire ce que nous avons reçu, vécu, vu au quotidien.

Souvent l’anormalité est devenue la normalité.



Toutefois, un chien peut se retourner contre nous et nous mordre, un cheval peut ‘ruer dans les brancards’, se cabrer, mordre aussi, nous évacuer des étriers, prendre le ‘mors au dents’.

Plus un animal sera maltraité, moins il sera collaborant et plus il sera dangereux.



Prenons conscience avec compassion et humilité et …décidons de changer.



Appendre à communiquer avec le cheval miroir c’est : baisser le rythme, prendre le temps, aller lentement, écouter, sentir, ressentir, respirer, profiter, découvrir le plaisir ou le redécouvrir, et aussi se permettre d’aller prendre contact avec la sensibilité du cheval et la nôtre. Nous laisser toucher, émouvoir, par sa sensibilité et ses émotions à lui.





Un exemple vécu avec mes élèves, co créateurs de leur guérison avec le cheval miroir.

Car grâce à lui nous apprenons, évoluons, changeons et guérissons.





La Peur et la Violence.

Stage en 2008, une élève du groupe me dit au début du deuxième jour, que tout va trop vite pour elle et qu’elle a réellement trop peur de grands chevaux, que même si elle peut ‘se mentaliser’ avec beaucoup de ‘volonté’, elle ne se sent pas prête pour travailler avec des chevaux de grande taille.

Bien j’accepte, car je pense qu’aujourd’hui il vaut mieux qu’elle reste dans le plaisir et non dans la souffrance et donc elle réalisera avec un petit groupe les exercices de ‘manipulation’ de poneys pour gérer leurs mouvements.

Toutefois, je n’aime pas en rester là, car nous sommes ici pour évoluer et donc, je ne l’aiderais certainement pas si je ne lui donne pas l’occasion de sortir de son ‘mental’ et de ses peurs.



Le matin suivant, je prends le temps d’expliquer, que le but du stage c’est aussi d’aider les chevaux à guérir des souffrances et violences qu’ils ont subis et enduré.



Si nous travaillons en conscience et envoyons nos ‘intentions’ au moment du travail énergétique en groupe, et en ‘connexion énergétique’ avec les chevaux ici autour de nous, nous aiderons par la même occasion beaucoup de chevaux sur la planète terre.



Nous travaillons sur nous la technique dérivée de l’EFT, afin de déprogrammer la peur et la violence et en reprogrammant la compassion et l’amour pour le cheval en nous.

Soit, d’abord en acceptant notre peur et notre violence.

Nous sommes ‘capables’ de ‘dépasser nos peurs’ en allant au fond de notre âme chercher tout l’amour que nous avons pour le cheval et le Monde Animal et en reconnectant avec force tout notre désir, notre choix de réellement les aider eux aussi à guérir, en changeant d’abord nos attitudes et en aidant d’autres personnes à agir comme nous.

Le premier pas, nous acceptons avec humilité, toute la violence que nous avons pu exprimer envers les animaux – qui eux ne sont que le reflet de nous même. – (Technique énergétique dérivée de l EFT.)

Et nous déprogrammons sur les différents points énergétiques utilisés en EFT.

Nous acceptons avec humilité toute la violence que nous avons exprimée vis-à-vis de nous même et nous déprogrammons.

Puis nous choisissons ensemble la meilleure formulation afin d’exprimer notre choix à partir d’aujourd’hui, soit :

‘A partir d’aujourd’hui je fais le choix de dépasser mes peurs et me libérer de la violence.’

Et nous reprogrammons nos centres énergétiques.

‘A partir d’aujourd’hui, je m’autorise à - ou je choisis de- développer une relation de confiance avec le cheval.’

Je choisi de créer un lien de respect et de sécurité pour lui et pour moi.

Et nous reprogrammons nos centres énergétiques en positif.



Et HOP ! Nous projetons notre re-programmation au réseau énergétique universel, qui se chargera lui du travail sur d’autres plans et, va transférer cette énergie de guérison aux êtres qui sont prêts à la recevoir.

…………………………………….

J’entame ensuite les exercices de ‘leadership’ avec le plus gros cheval du groupe, un splendide et imposant Frison noir, digne de la légende des ‘Quatre fils Aimont’ et cependant d’une extrême sensibilité.

Trois élèves s’exécutent après moi, puis je confie les ‘cordes’ à l’élève qui ‘renâclait’ devant les grands chevaux.

Eh bien le résultat fût :… ‘De main de maître.’



Nous avons tous applaudi, cette victoire sur elle-même.

Ce fut un réel moment de joie et d’émotion pour nous tous.



Martine D.

Communication Pacifique, Intuitive et Chamanique avec les Chevaux

EquiPsychoThérapie – ‘EquiEvolutionPersonnelle’ – ‘EquiCoaching’ avec le cheval Miroir.

Tenerife- Belgique – France - et …..

www.martine-d.net

sábado, 20 de marzo de 2010

Susurar a los caballos.

“Susurrar a los Caballos”




EquiPsicoTerapia: Técnicas Terapéuticas de Autoayuda y de Desarrollo Personal asistidos por el caballo Espejo.



“Nuestra actitud cara al caballo es el reflejo de nuestra actitud hacia nosotros mismos y hacia los otros”



El Paraíso es la Tierra, lugar donde los hombres y los animales viven en harmonía y recuperan su facultad de comunicarse entre ellos.



La civilización que se dice racional y cartesiana, el gusto por la posesión y la educación que hemos recibido nos ha cortado de nuestras raíces, de nuestra conexión a la madre tierra, razón por la cual nosotros no estamos más alineados y por lo cual a veces desarrollamos comportamientos desequilibrados.



Al principio del universo, sobre la tierra, todo el universo y la creación eran UNO, había una conexión íntima entre los seres vivos y los diferentes elementos. Nuestras percepciones, instinto e intuición, estaban afinadas al objeto de poder comunicarse fácilmente entre todas las especies.



A lo largo de los cursos que yo propongo vamos a retejer los lazos, a recrear la conexión, a reanudar el diálogo y a aprender a vivir en harmonía con los caballos (y con nosotros mismos).



Domesticar, o mejor dicho, familiarizarse con el caballo y de esta manera volverse más dócil o afirmar nuestro comportamiento y nuestras actitudes frente a él a la vez que se rehúsa utilizar la violencia… contra él, contra nosotros mismos o contra los otros.



También vamos a recuperar nuestros dones y nuestros talentos, instinto e intuición, toda nuestra parte “animal” no “civilizada”.



¡Sí! Nosotros podemos CAMBIAR tomando el lenguaje del caballo, su filosofía de vida y cambiando nuestras actitudes y reacciones.



Responsabilidad:

En “Principio”, nosotros los seres humanos, somos los seres más evolucionados, en consecuencia, es a nosotros a quienes toca aprender el lenguaje del animal y aprender a comunicarse y dialogar con él.



Nosotros debemos meternos en sus “cascos” y detrás de sus ojos con el objetivo de aprender su lenguaje y percibir su sensibilidad.



Aprender, conocer y respetar su psicología, sus modos de expresarse, sus costumbres o sus formas de relación y de esta manera poder desarrollar nuevas formas de comunicación con él.



Precisamente al querer comunicarse con el caballo, nosotros a prendemos a desarrollar nuestro lenguaje corporal y no verbal, con calma, con claridad y coherencia, con dulzura o conciso, según la respuesta o la colaboración que deseemos obtener por parte de él.



Respetar el caballo, sus necesidades, sus límites y también enseñar al caballo a respetar nuestro espacio, sin miedo, sin violencia.



Intuitivamente e instintivamente, el caballo es tan empático que reconoce lo que nos pasa, el no tiene necesidad de seguirel curso o la formación. Habitualmente, la falta de conocimientos básicos, por parte del ser humano en lo que concierne al caballo, y el miedo son el origen de reacciones instintivas de defensa por parte del animal. Cuando llegamos a un punto de no comprensión mutua, les miedos del ser humano y las frustraciones engendran la violencia.



Esta es también generada por la violencia interna de ciertos seres humanos y de su necesidad de control, su falta de paciencia o su ausencia de maestría. Las reacciones violentas en el animal también son debidas a sus miedos, a sus traumas y a sus frustraciones: crisis, golpes, embestidas, mordidas, huidas...



Nuestro objetivo como humanos es el de crear soluciones si el caballo no realiza lo que nosotros le pedimos. Analizar nuestro comportamiento y el suyo, analizar nuestras actitudes para adaptarlas o modificarlas.



Muy a menudo, somos los responsables de la falta de colaboración del caballo, por tanto hay que privilegiar la paciencia, la dulzura, la firmeza, el ensayo, la desensibilización y los trucos.



¿DOMESTICAR o Amansar?

Como en el Pequeño Príncipe de Saint Exupery, hay que trabajar cada día para crear Lazos de afecto, de amor, de conocimiento, de confianza mutua y de seguridad. Amansar es crear una relación afectiva, de seguridad y de dependencia con el caballo, y esta es mejor que sea en positivo. Nosotros somos los responsables del caballo que hemos amansado o adoptado, como en el Pequeño Príncipe de su Rosa…

Desarrollar y fortalecer los Lazos entre el ser humano y el caballo.

En nuestra sociedad, la relación Hombre-Caballo ha cambiado y lo utilizamos menos para el trabajo puro y duro, nosotros creamos una relación donde compartimos momentos de placer el uno con el otro y el sentimiento que desarrollamos es de amor incondicional por un ser diferente.



Amar es…

Empatía, conocimiento, compasión y comprensión por la psicología del caballo. Nuestro objetivo cara a ellos es saber lo que piensan y porqué actúan o reaccionan de una manera o de otra y escoger SIEMPRE la solución pacífica y a menudo divertida…



La Paciencia

Sistema de valorización y de recompensas, según los criterios del caballo y no según los criterios del ser humano.

Castigo con violencia: jamás. Afirmar a veces con fuerza ¡sí!

Al lado del caballo, bajar el ritmo, eliminar nuestras tensiones, mirar, pensar, reflexionar, crear soluciones en positivo, simples y a menudo divertidas, de forma que el caballo decida por él mismo actuar como el ser humano desea: colaboración.

En este punto nosotros logramos la harmonía y el placer, la maestría sobre nosotros mismos y sobre nuestros impulsos.



El caballo al igual que el ser humano reacciona a los acontecimientos, a los hechos, según su “educación” y sus experiencias en la vida, esta es una de las razones por la cual hay que ser muy diligentes para llevar con sumo cuidado la relación y la enseñanza.



Se trata de una Enseñanza pacífica, en positivo, basada en la recompensa y en la armonía. Enseñar las “Buenas maneras” a su caballo.

Cuidar la comunicación autentica: no verbal, corporal e intuitiva.

Estimación, valoración y recompensas verbales y físicas.

Crear una sensación de Libertad y de decisión.

De hecho, es el caballo por su decisión personal quien decide obedecer a nuestra “demanda” u “orden”, o a nuestro liderazgo y colaborar con nosotros. De esta manera nosotros nos convertimos en el líder pacífico del caballo e igualmente nosotros desarrollamos nuestros talentos y nuestras capacidades de liderazgo y colaboración pacífica en nuestra vida personal y profesional.



Emociones, reacciones, comportamientos negativos y limitativos

Ciertas personas que han recibido violencia en su educación pueden adoptar actitudes violentas frente a los animales. Estas reacciones adquiridas se pueden modificar si decidimos ser conscientes y cambiar… porque nosotros éramos las víctimas de las víctimas.



Técnicas inspiradas en el EFT

Durante los cursos nosotros tomamos consciencia de estas emociones, comportamientos o actitudes, y gracias a las técnicas inspiradas en Emotions Freedom Technique nos liberamos con alegría de nuestros molestos handicaps que nos impiden ser felices…



Martine D.

Comunicación Pacífica, Intuitiva y Chamánica con los Caballos.

EquiPsicoTerapia- EquiEvolución - EquiCoaching con el caballo Espejo.

Tenerife – Bélgica – Francia – y…

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miércoles, 3 de febrero de 2010

Revacunación de la Influenza Equina.

¿Es conveniente REVACUNAR a los caballos/yeguas contra la influenza equina?




Antes de entrar en comentarios y opiniones propiamente dichos, sugiero, que la persona que esté interesada en una mayor información sobre la influenza equina, visite el sitio http://es.wikipedia.org/wiki/Influenza_Equina, donde, además de en otros muchos sitios, podrá documentarse sobre el tema.

Algunas consideraciones sobre el tema.

Las vacunas que se comercializan, están diseñadas solamente para actuar sobre un número limitado de cepas conocidas y no sobre las que puedan aparecer en el futuro.

“ •¿Cambian los virus de la influenza equina?

Sí, los virus de la influenza equina cambian, aunque mucho menos que los de la influenza humana, cuyos cambios cada 5 ó 10 años han significado grandes epidemias de gripe.

El subtipo 1 (H7 N7) ha permanecido estable desde su primer aislamiento en 1957. Incluso prácticamente ha desaparecido como patógeno en el mundo. Después de 1980 no se ha vuelto a aislar, aunque su presencia se detecta indirectamente por la presencia de anticuerpos séricos. Incluso en Chile, en el brote de 1985, causado por el otro subtipo (H3 N8), se comprobó la existencia de anticuerpos específicos contra el subtipo H7 N7 en animales que no se habían vacunado contra la influenza equina durante el año 1985, pero que habían sufrido una enfermedad respiratoria muy suave en los últimos meses de ese año, que prácticamente había pasado desapercibida, situación que concuerda con los antecedentes internacionales reportados para el subtipo 1 (H7 N7).

Sin embargo, todavía no se descarta su uso en las vacunas contra la influenza equina.

No ocurre lo mismo con el subtipo 2 (H3 N8), que es el virus que ha desplazado, desde 1981, al subtipo 1 (H7 N7). Este subtipo 2 ha presentado leves variaciones antigénicas en los últimos años, siendo el mejor ejemplo la cepa A/equi/2/Fontainebleau/1979.

Recientemente en 1992 se describe una nueva cepa de virus influenza equina denominada A/equi/Jilin (China)/1989, correspondiente al subtipo H3 N8, aunque genéticamente distinta.

El virus mató al 20% de la población equina de las provincias de Jilin y Heilonjang de la República Popular China. Para este virus no existen vacunas. Por razones de bioseguridad no se pueden preparar vacunas con esta cepa variante de virus influenza equina en Europa ni en América (Chambers, 1992).”



Me gustaría destacar algunas circunstancias que concurren especialmente en Canarias.

Las autoridades que se encargan de la sanidad animal en Canarias, al igual que en otras muchas comunidades autónomas del estado, no han establecido un plan de vacunación en el que sea obligatorio vacunar a los équidos. Por extraño que les parezca, no existe un plan obligatorio de vacunación ni contra la influenza, ni contra otras enfermedades.

Lo que existe en la Comunidad Canaria y en otras, es la obligatoriedad de tener un núcleo zoológico dado de alta y registrado que debe de tener un plan zoosanitario dirigido por un veterinario. Esto implica que si ese veterinario establece que el plan de vacunación debe de ser anual, lo legal será hacerlo anual, y si dice que es recomendable vacunar contra la rinoneumonitis, por ejemplo, eso será lo legal. Y si es un veterinario homeópata, o ecológico, y su plan de vacunación es otro, eso será lo legal.

Ustedes podrán creerlo o no, son libres de ello. Pero pueden comprobarlo simplemente llamando a la dirección general de ganadería del Gobierno de Canarias.

He hablado con algunos de los veterinarios que ejercen en canarias y me indican que en toda su vida profesional, la mayoría de 15 a 20 años, no han visto ni un solo caso de influenza equina en el archipiélago. No saben bien el porqué, si es por la benignidad del clima, por el aislamiento geográfico… pero ese es el hecho.

Desde hace muchos años la normativa de la RFHE obliga a los caballos/yeguas que participen en competiciones auspiciadas por la misma a una serie de vacunas anuales, y desde hace tan solo unos años a revacunar como mínimo semestralmente contra la influenza equina.

Lo primero que hago, cuando surge esta polémica de la revacunación, es lógicamente hablarlo con mi veterinario. Y este me dice una y otra vez, cada vez que hablamos del tema, que el planteamiento de la revacunación semestral en Canarias, es un autentico disparate y se ratifica una y otra vez en que la vacunación anual es más que suficiente y añade además, que recomienda vacunar contra la rinoneumonitis, ya que hay en el archipiélago un brote activo.

Evidentemente, eso es lo que vengo haciendo desde hace bastantes años, vacuno una vez al año y además también contra la rinoneumonitis.

Según los protocolos de las vacunas que uso, estas garantizan inmunidad al 100 por 100 contra la influenza equina durante 15 meses, recomendando la revacunación a los 12 meses, para garantizar la protección permanente.

La vacunación, y por supuesto la revacunación, previene, pero también lleva implícitos ciertos riesgos y molestias para los animales, que en algunos casos acaban de forma catastrófica, como parálisis del tracto intestinal y consiguiente cólico (de no ser tratado a tiempo), fiebre, alergia, malestar general, indisposición general … como se reconoce en los protocolos de las vacunas y como lo reconoce la propia RFHE en su reglamento veterinario al disculpar temporalmente la revacunación ante la celebración de un concurso.

Durante algunos años al vacunar una treintena de caballos/yeguas, he podido comprobar en la práctica algunos de estos efectos secundarios indeseados y he visto que son una autentica realidad, que cuando te toca, te toca de verdad.

He hablado con algunos veterinarios que se mueven dentro de la tendencia de la “ganadería ecológica”, planteándoles la situación. Me han dicho que el plan de vacunación que se lleva a cavo en ganadería convencional, solo está pensando en el corto y medio plazo, pensando solo en animales de abasto que tienen una corta vida comparando con la vida útil del caballo de deporte, que provoca reacciones en el sistema inmunológico de los animales que se manifiestan a largo plazo con artrosis, reumas, alergias… reacciones, que no están suficientemente estudiadas, entre otras cosas porque no se les ha prestado mucho interés por parte de los investigadores.

Cuando me entero de que la federación hípica pretende obligar a revacunar como mínimo cada seis meses, me pregunto qué poderosa razón les lleva a tomar esa medida. Intento averiguarlo a través de los veterinarios, pero nadie sabe nada.

Me pongo en contacto con la federación nacional y me atiende el Sr. Vicente García Varona de la comisión nacional veterinaria de la RFHE. Ciertamente este Sr. es muy educado y amable conmigo. Pero no me da ninguna razón técnica veterinaria de por qué se toma esa medida.

Al parecer la medida viene de la FEI (Federación Ecuestre Internacional). Me indica que el Sr. D. Manuel González, (catedrático jubilado de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la comisión veterinaria de la RFHE, y gran entendido en el tema), ha recomendado la revacunación. Me manda un recorte de prensa sobre el tema, que por cierto tampoco dice nada del tema técnico que nos ocupa y se queda tan contento.

Pasa el tiempo y ni yo ni los veterinarios con los que estoy en contacto conseguimos saber el motivo que ha levado a la FEI a tomar esa decisión.

Si tan importante es, debería de haber algún motivo científico y objetivo que justifique tal decisión. Y este debería de ser de conocimiento público y general, especialmente para los veterinarios.

Me parece una falta de consideración y de respeto, obligar a los veterinarios a vacunar por tales medios. Al fin y al cabo, ellos son los responsables de los tratamientos que aplican a los caballos y es a ellos a quienes recurrimos cuando tenemos problemas y quienes vienen a “sacarnos las castañas del fuego”. No me parece que se merezcan un tratamiento tan desconsiderado, como tampoco los Federados.

Si hay motivos objetivos y justificados para obligar a la revacunación, estos deberían de ser públicos y conocidos de todos, especialmente por los veterinarios.

Alguna consideración más. El censo equino de la isla de Tenerife en los últimos años ha estado entre tres mil y cuatro mil equinos. De ellos aproximadamente solo un diez por ciento está estabulado en centros hípicos y clubes y de este diez por ciento solo una parte participa en competiciones hípicas federadas. Por tanto la mayor parte de la población equina de la isla no está revacunada e incluso hay una buena parte que ni siquiera está vacunada. Esto relativiza la importancia de la revacunación. En realidad, con una población así, el interés de vacunar y revacunar, debe de tenerlo el propietario del caballo, ya que lo que la vacuna consigue es inmunizar ese caballo frente al virus en caso de un brote epidémico.

Con este panorama y vistos esos argumentos, ¿dónde está el interés para obligar a vacunar y revacunar?, ¿quién es el verdadero interesado en defender a su caballo/yegua, la RFHE o el propietario?, y si no hay argumentos científicos para defender una revacunación, ¿qué otros intereses pueden estar detrás de esta normativa de la FEI y de la RFHE?

Recientemente hemos asistido a la alarma internacional sobre el brote de gripe humana llamada “gripe A”.

Hemos podido ver como había muchas voces en contra de la vacunación masiva, y como la alarma, afortunadamente estaba infundada. Ante la sospecha de que detrás de esta campaña, estaban los intereses de los laboratorios farmacéuticos, se ha llegado a formar una comisión de investigación, en el seno de Naciones Unidas, que en este momento está abierta.

¿Estamos con el caso de la revacunación de équidos ante algo parecido?, ¿se obliga a revacunar porque realmente interesa a los caballos y a sus propietarios, o porque le interesa a la poderosa industria farmacéutica?

Sea lo que sea, no me parece seria ni correcta la postura de la RFHE al no dar explicaciones científicas y objetivas que justifiquen esta normativa.

martes, 12 de enero de 2010

!Qué Jueces tenemos!

¡Qué jueces tenemos!




Los hechos…Los hechos hablan por sí solos,”al buen entendedor, con pocas palabras basta” pero primero voy a INTENTAR exponerlos y luego los comentaré algo.

Esta es una de tantas actuaciones de nuestros queridos jueces hípicos.

Nada más y nada menos que hace ya casi dos años y medio, en Agosto de 2007 y tras finalizar un concurso en el Centro Hípico del Sur la presidenta del Jurado de Campo de la prueba, Sra. Catherine Colette, decide entregar a través del Delegado federativo, Sr. Ignacio Cabrera Santana, la bonita cifra de cincuenta y cinco sanciones por escrito y con acuse de recibo para repartir entre los participantes del concurso que se acababa de celebrar.

Tengo entendido que los participantes eran unos ciento veinte, aunque desconozco la cifra exacta. Es decir, fueron sancionados aproximadamente la mitad de los participantes.

Todas las sanciones tenían muchas cosas en común, eran amonestaciones escritas por no tener revacunados los caballos/yeguas contra la influenza equina, se habían entregado al finalizar la prueba al entregar la documentación de los caballos/yeguas y aunque algunas tenían particularidades, estaban hechas con un patrón común. Lamentablemente no he tenido acceso a todas ellas. Les remito una porque como muestra creo que es suficiente.
Prouesta de sanción:





La  presidenta del Jurado de Campo aplica la sanción a propuesta del Delegado Federativo, como pueden observar en el siguiente documento.


Evidentemente el Jurado de Campo tiene la potestad sancionadora dentro de la competición y yo diría aún más, tienen la obligación de sancionar para hacer que se respete el reglamento. Pero, claro está, esta potestad sancionadora debe de estar siempre rigurosamente dentro del reglamento, de lo contrario se transforma en otra cosa. Y ahí es donde vienen las observaciones y los comentarios.

En primer lugar las sanciones se entregan en el último momento, cuando el reglamento dice que deben de entregarse a la mayor brevedad posible Art.49 Del Reglamento Disciplinario de la Real Federación Hípica Española (en adelante RD) “Toda providencia o resolución que afecte a los interesados en el procedimiento disciplinario deportivo regulado en el presente Reglamento será notificada a aquellos en el plazo más breve posible,”.
Este retraso dificulta o imposibilita que se puedan presentar reclamaciones ante el Jurado de Campo.

En segundo lugar, como Ustedes pueden observar en los documentos que les he presentado anteriormente, el Delegado Federativo propone una sanción por no tener las vacunas en regla en el Libro de Identificación Caballar n.47946 (LIC), que es el documento oficial de la Federación para esta prueba y en lugar de ello, la Presidenta del Jurado de Campo impone la sanción por no tener las vacunas en el Libro Sanitario Equino (LSE), como pueden comprobar nuevamente en el documento que les presenté anteriormente. Les aclaro que el Libro Sanitario Equino nada tiene que ver con el LIC, que se compra aparte, se renueva aparte siempre con sus correspondientes tasas…
Error evidente de la Presidenta del Jurado que de por sí sería suficiente para anular e invalidar la sanción, pues no procede tener las vacunas en el LSE (por el que se impone la sanción) y si en el LIC, ya que es una prueba oficial de Grupo V en la que es obligatoria la posesión del LIC.

En tercer lugar, las sanciones están confeccionadas de manera ajena al Art. 49 del Reglamento Disciplinario “Las notificaciones deberán contener el texto integro de la resolución o acuerdo, con la indicación de si es o no definitiva, con expresión de los recursos que procedan, del órgano ante el que hayan de formalizarse y del plazo para interponerlos”.
Como pueden observar no se indica en la sanción en forma alguna si esta es firme o no, ni en qué plazos es recurrible ni ante quién. Esta obligatoriedad de toda sanción es algo fundamental en un estado de derecho, que además está ordenado en la Ley de Procedimiento Administrativo. Y también en el Art.6, punto 3 del RD “3.- Sólo podrán imponerse sanciones en las que previamente se haya garantizado la audiencia al interesado y el ulterior derecho a recurso”.
Es un principio fundamental de la convivencia el hecho de que cualquier sanción de un juez en primera instancia sea recurrible y las sanciones deportivas no son una excepción. Las Federaciones deportivas ejercen su labor por delegación de la Administración y están sujetas a las mismas leyes administrativas.
Se imaginan ustedes a cualquier agente o a cualquier juez de primera instancia poniendo sanciones que no sean recurribles y que no informe en su sanción de en qué plazos y ante quién se puede recurrir su sanción. Pues bien, eso es lo que tenemos con nuestros Jueces de hípica.
El hecho de que sean los Jueces los que no cumplan el reglamento y además lo hagan poniendo sanciones de esta manera supone muchas cosas más. Es un pésimo ejemplo, especialmente para los más jóvenes, ya que los Jueces debieran ser los primeros en cumplir el reglamento. Es un acto que desprestigia al deporte en general y a la hípica en particular y más concretamente a la figura del Juez. Es una ofensa a la dignidad humana que viola claramente la presunción de inocencia y genera indefensión en los sancionados. Y centrándonos en el RD es un incumplimiento del mismo que supone un abuso de autoridad, falta tipificada en el Art. 14,a, como falta muy grave, que como tal no prescribe hasta los tres años Art.18 y cuya sanción está recogida en el Art.15 (especialmente el apartado i ), por lo que pudiera muy bien corresponderle una suspensión de licencia.
Otra cosa curiosa en todo este caso es el hecho de que la persona que los protagoniza especialmente, la Presidenta del Jurado de Campo, ostenta simultáneamente el cargo de presidenta del Comité Técnico de Jueces de la FCH. Vamos que encima de cometer todas estas irregularidades, está como para ponerse a dar consejos técnicos al resto de los jueces, y claro ¡así nos va!

En cuarto lugar, pueden observar en la parte superior derecha de la propuesta de sanción del Delegado Federativo, que indica que se trata de una prueba autonómica, otro error más. Las pruebas del Grupo V, como todo el mundo sabe, son pruebas oficiales, consta en el avance de programa de esta prueba y en la de otros además de en el reglamento.

En quinto lugar, el Delegado Federativo, Sr. Ignacio Cabrera Santana, en lugar de ejercer como tal y actuar de manera acorde con sus obligaciones como Delegado Federativo establecidas en el Art.149 del Reglamento General de la RFHE, punto c, ”c) Defender los legítimos intereses de los jinetes participantes, de los propietarios de los caballos, de todos los “oficiales” del concurso, así como del CO”, se dedica a ser cómplice de los abusos de autoridad señalados aquí y es él mismo el que entrega las sanciones y solicita los correspondientes acuses de recibo. ¡Fantástico! El que tendría que defender los legítimos derechos de los Federados se convierte en todo lo contrario. ¡El mundo al revés!

La cosa no se queda ahí, a veces me pregunto ¿cómo algo tan sencillo puede dar para tantos errores?, ¿qué tienen en mente las personas que actúan de esta manera?

Supongamos por un instante que como seres humanos que son, desconocen el reglamento y es este desconocimiento el que les lleva a tal cúmulo de errores. Por plantear, se puede plantear… Pero parece algo increíble. Por un lado presumen de conocer el reglamento y casi se pavonean de ello y por otro se olvidan de lo más elemental. Además parece inverosímil que el Delegado Federativo, desconozca el procedimiento sancionador dada su profesión habitual. Por otro lado el Código Civil indica claramente que:”el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento”.

Por tanto no me parece sensato argumentar que cometieron todos estos errores por desconocimiento.

Supongamos en otro instante que tal y como presumen de ello, conocían perfectamente los reglamentos de aplicación y con perfecta conciencia de ello actuaron con absoluto desprecio hacia los derechos de los federados. ¿Ante que panorama nos encontramos con jueces así? Y si encima presiden el Comité Técnico de Jueces…

Sea cual sea la suposición el panorama no es nada halagüeño. Francamente no se cual de las suposiciones es mejor, las dos son para llevarse las manos a la cabeza y decir en voz alta ¡QUE JUECES TENEMOS!

La cosa no queda ahí. En fin, todos somos humanos y cometemos errores…

Dice el refrán “rectificar es de sabios”. Intentemos dialogar… Por lo menos podremos saber que ha ocurrido realmente. Y así se hace, intento expresar dialogadamente lo que ocurre, para que se subsanen los errores y participar dentro del seno de nuestra Federación intentando intercambiar puntos de vista…Y se lo hago saber a nuestro querido presidente autonómico incluso por escrito. Les adjunto una copia del mismo especialmente el punto 3 de las solicitudes (al final del todo).











Dice otro refrán que “no hay peor sordo que aquel que no quiere oír”. Y tal vez se trate de eso, es decir, de tener la mínima voluntad de oír. Como de tener la mínima voluntad de hacer las cosas bien. Lo cierto es que hasta la fecha no ha sido posible plantear de forma dialogada en el seno de la Federación todas estas barbaridades que se han cometido. Me pregunto si es que se lo saben todo, o si van a seguir cometiendo los mismos errores una y otra vez…
No ha habido ninguna reunión sobre este tema en la que yo haya participado ni a la que tan siquiera se me hubiese invitado.

Y la verdad no creo que las cosas puedan ir bien por este camino en una sociedad democrática y respetuosa con los derechos humanos como la que nos encontramos. El ejemplo que están dando es pésimo y deplorable.

No me parece sensato alimentar de forma alguna (siguiéndoles el juego, como si aquí no hubiese pasado nada, por ejemplo) una maquinaria de este tipo, porque entre otras cosas esto sería ser cómplice de sus barbaridades.

Pero no crean que el tema queda ahí. Todavía hay más cosas en este caso. Pero creo que será mejor dejarlo para otro momento.
En otro artículo intentaré explicar por qué no es conveniente revacunar a los caballos cada seis meses como pretende la Federación Ecuestre Internacional y cuales pueden ser las consecuencias de este plan de vacunación.

Les dije en la presentación de este blog que me esforzaría en dar una solución constructiva a las críticas que expusiese en mis escritos.

Los participantes en estos concursos, suelen ser habituales, casi siempre son los mismos. Hubiese sido muy fácil informarles de que estaban obligados a revacunar durante el concurso anterior. A casi todo el mundo le cogió por sorpresa esta norma, que estaba en vigor desde hace bastante tiempo sin que se hubiese exigido su cumplimiento. Especialmente a los veterinarios.

Lo más común siempre ha sido llamar a tu veterinario de confianza y pedirle que te vacune el caballo y te rellene los libros correspondientes sin entrar en detalles ni pedirle el protocolo de la vacuna…
Solo vacunan caballos cuatro veterinarios  en la isla y hubiese sido simple avisarles del cambio de la norma. Sin tanta fotocopia ni tanto acuse de recibo…

Por otro lado si quieren sancionar, perfecto, que lo hagan de acuerdo al reglamento, que reconozcan que su sanción no es firme, que indiquen ante quien y en qué plazo es recurrible…Tal y como establece el Reglamento. Y si no saben hacerlo mejor que no lo hagan.